MI AMIGO ES UN DUENDE
Rodrigo era un niño solitario y olvidado por todos; su familia siempre tenía cosas por hacer y nunca le ponían atención. Un día cansado de todas las personas le pidió a sus papás que lo llevaran con sus abuelitos de vacaciones; al principio fue muy agradable para Rodrigo estar en el campo disfrutando de la naturaleza y los animales, sin embargo le hacía falta alguien con quien hablar, decirle sus anécdotas y aventuras que realizaba durante todo el día.
Sus abuelitos no tenían mucho tiempo disponible para platicar con él porque vendían en el pueblo dulces típicos. A veces Rodrigo los acompañaba, pero terminaba aburrido del ir y venir de la gente, sobre todo de los extranjeros que iban a visitar el pueblo ya que no les entendía su idioma.
En una ocasión se encontraba jugando en el patio de la casa de sus abuelitos y a lo lejos observó que un niño pequeño como de cinco años lo llamaba a jugar; emocionado Rodrigo por querer hablar con él corrió desesperadamente para alcanzarlo y cuando lo hizo no vio a nadie, observó a todos lados y a lo lejos volvió a ver a el niño que nuevamente lo llamaba. Inmediatamente corrió sin percatarse de que se había adentrado a unas milpas; cuando se dio cuenta ya estaba parado enfrente de una casa abandonada, sin dudarlo se metió a ésta pues la puerta se encontraba abierta, de repente alcanzó a oír una risa, Rodrigo subió las escaleras y cuando entró a una de las recámaras vio sentado a un niño, éste lo llamaba para que jugaran con el tren que tenía en el piso, sin pensarlo comenzó a jugar con él hasta que de repente empezó a oscurecer y Rodrigo le dijo al niño que tenía que irse.
Así pasaron los días hasta que sus abuelitos se percataron de que salía todas las tardes llegando a casa agotado y muy feliz. Fue hasta la feria del pueblo que tratando de hablar con Rodrigo no aparecía por ningún lado lo buscaron por todos los rincones de la casa pero seguía sin aparecer, llamaron a la policía y éstos lo encontraron en la casa abandonada en medio de dulces y juguetes, cuando se dio cuenta Rodrigo que todos lo estaban observando al voltear a ver a su amiguito ya no estaba; los adultos le empezaron a preguntar qué es lo que hacía ahí solo, ya que esa zona estaba prohibida. Rodrigo se levantó del piso y empezó a buscar a su amigo; todos le hablaban al mismo tiempo pero él no los tomaba en cuenta, fue hasta que su madre lo abordó y de rodillas empezó a pedirle que la disculpara por su falta de atención y por no haberle dado el tiempo que necesitaba. Rodrigo empezó a llorar porque había desaparecido su amigo; ya en la noche recordó que llegó bastante gente cuando estaba jugando con su amiguito.
Los papás de Rodrigo estaban consternados de la actitud de éste, sin embargo, sus abuelitos fueron los que descubrieron el secreto de su nieto.
Rodrigo al verse sorprendido de su secreto decidió contarles la verdad a sus abuelos; éstos creyeron en él y le prometieron que no les iban a decir nada a sus padres con la condición de que se despidiera del duende; al principio Rodrigo renegó pues dijo que era su único amigo y no podía dejarlo, pero al pensarlo razonablemente cambió de opinión lo prometió y cumplió pues inmediatamente se dirigió a ver a su amigo y decirle hasta pronto; el duende le obsequió una medalla donde decía: “POR SIEMPRE AMIGOS” y fue ahí que conoció el nombre de aquel ser: Ernesto.
Rodrigo corrió velozmente sin voltear hacia la casa abandonada; lloró días y días hasta que conoció a un niño llamado Raúl a veces lo comparaba y sospechaba que era igual que su amigo el duende.
Un día Rodrigo le preguntó a Raúl si conoció a alguien con el nombre de Ernesto, éste le dijo que sí que tuvo un hermano con el mismo nombre; Rodrigo se quedó plasmado por la noticia, le preguntó si conocía la casa abandonada que estaban en el pueblo de Mixquiahuala, el niño dijo que sí, que ahí vivieron mientras estaba enfermo Ernesto pues siendo alérgico al smog tuvieron que llevarlo al campo.
Al llegar a su casa les contó todo a sus papás, éstos extrañados se pusieron en contacto con los abuelos; ya en familia platicaron con Rodrigo y le contaron cómo habían sucedido las cosas en el pueblo.
Rodrigo contó todo lo sucedido y pidió que lo llevaran a visitar la tumba de su amigo Ernesto; fue así como cada fin de semana el niño acompañado de sus padres le llevaba flores a su amigo.
Fue entonces como terminó de aparecerse Ernesto en aquella casa abandonada a la que nadie solía ya visitar.
NIÑOS OLVIDADOS
Laura se encontraba desesperada por no encontrar trabajo, sobre todo porque tenía ocho meses de embarazo y en esas condiciones nadie le daba una oportunidad laboral.
Su hijo Emanuel tenía tres años, la quería muchísimo algo que no sentía por su abuela María ya que todo el tiempo le gritaba y en ocasiones hasta lo golpeaba.
Al nacer su hermano Uriel se sintió desplazado y abandonado; sin embargo, su madre seguía queriéndolo como siempre, fue hasta que su situación económica era incontrolable y Laura decidió irse para Estados Unidos en busca del sueño Americano.
Emanuel no supo nada hasta que le preguntó a su abuela dónde se encontraba su madre, doña María le contestó que ya se había ido a trabajar; lloró tanto Emanuel que no comió en tres días, le angustiaba no ver más a su madre y sobre todo el haberse quedado con su abuela pues él sentía que no lo quería.
Doña María tuvo que cambiarse de casa ya que no contaba con dinero para seguir pagando la que actualmente habitaba. Laura empezó a trabajar llegando
a Georgia Estados Unidos; al principio les mandaba a sus hijos ropa, dinero, zapatos y juguetes; pero poco a poco empezó a escasear el trabajo y lo que mandaba a sus hijos era muy poco, apenas para medio comer.
Así pasaron los años hasta que Uriel cumplió tres; cada cumpleaños le preguntaba a su abuela dónde estaba su mamá María se enfurecía y le contestaba con la frase: “ya te dije que se fue a trabajar para que puedas tragar” Uriel no contestaba sólo agachaba la cabeza y se marchaba.
Al entrar a la primaria Emanuel le costó mucho aprender a leer y escribir; la psicóloga le había comentado a su abuela que era el resultado por la falta de su madre, por tal motivo el niño no tenía la debida atención en las clases; su mirada la tenía perdida, solo se encontraba su cuerpo pero su mente volaba hasta su madre.
Pronto las terapias le ayudaron, Emanuel empezó a dar resultados favorables en la escuela, sus calificaciones mejoraron pero él sentía que le hacía falta su mamá ya que de su abuela no encontraba un verdadero cariño o afecto.
Los niños veían a sus vecinos pasearse, divertirse y tener muchos juguetes; pero ellos no tenían nada sólo las ganas de estar con su madre y disfrutar de su amor.
Doña María siempre se levantaba de mal humor con gritos y malos tratos les daba a sus nietos; ya se había vuelto un infierno la vida de los niños pues su abuela los dejaba solos por la noche mientras se paseaba con su pareja, regresando de madrugada. Emanuel se sentía con responsabilidad de cuidar a su hermano Uriel por lo que no dormía en toda la noche hasta que volviera su abuela.
Fue hasta que una ocasión Emanuel se despertó llorando buscando a doña María y al ver que no estaba salió a buscarla; ya en la oscuridad tomó un callejón sin salida y volvió a la calle principal encontrándose a una joven pareja; éstos le preguntaron que dónde vivía, el niño no supo contestarles y lo tuvieron que llevar a la Presidencia Municipal.
Cuando doña María llegó a su casa Emanuel estaba con los ojos hinchados de tanto llorar, su abuela le preguntó que dónde estaba su hermano, éste le contestó que no sabía; la abuela lo agarró tan fuerte que lo aventó hasta debajo de la cama oyéndose un crujido que despertó a los vecinos.
Emanuel se encontraba sin sentido, la abuela lo movía para ver si reaccionaba; sin embargo no daba ninguna muestra de vida. En un abrir y cerrar de ojos se encontraba ya la ambulancia y la policía, empezaron a cuestionar a doña María pero estaba tan atónita que no podía responder. Inmediatamente llevaron a Emanuel al hospital, se encontraba en estado de coma los médicos habían dicho que era muy probable que no se salvara pues solo un milagro lo podía hacer.
A doña María la llevaron al Ministerio Público y ahí se enteró de la noticia de Emanuel y de que Uriel estaba en el DIF Municipal. Encerraron a ésta en la cárcel mencionándole que no tenía derecho a fianza.
Tan rápido corrió la noticia a los oídos de Laura que tomó el primer avión a la Ciudad de México para ver a sus hijos. Emanuel sintió la llegada de su madre que a la hora de haber llegado recobró el conocimiento; se sentía emocionado y mejor que nunca por volverla a ver pero cuando se percató que se encontraba embarazada sintió un gran vacío que le daban ganas de haberse muerto.
Laura recobró a sus hijos a través de un compromiso firmado delante del Juez en donde mencionaba que jamás volvería a dejar a sus hijos por ningún motivo porque si lo hacía se los quitarían para siempre.
La abuela salió tras haber retirado los cargos Laura, sin embargo; no la perdonó, pero no tuvo corazón de abandonarla la mandó a una Clínica para que se compusiera de los nervios.
Para los niños todo parecía viento en popa, pero el destino les tenía preparado otra jugarreta ya que cuando Laura dio a luz a una hermosa bebé murió en el parto; los niños estaban desconsolados por la pérdida de su madre ya que nunca más estarían con ella.
El DIF Municipal se hizo cargo de los niños mientras encontraban a una familia que los adoptara o mientras se recuperaba la abuela.
Es un cuento mu precioso y el mejor cuento que e leido ojala usted maestra siga escribiendo cuentos tan bonitos.
ResponderEliminarYo me hubiera sentido mal por que nadie meharia caso y muy bonoto el cuento.
hola maestra estan muy padres las dos historias espero que pronto buelba a escribir otra historia muy pradre.
ResponderEliminarhola maestra estan muy bonitas sus historias espero que pronto buelba a escribir otra
ResponderEliminarhola maestra me gusto el cuento que escribio esta bonito y ala vez interesante y espero que publique mas cuentos y yo comentarios
ResponderEliminarson muy encantadores esos cuentos,me gustaron mucho espero que vuelvan a realizar otros,soy emmanuel hernández acosta
ResponderEliminarhola maestra yo opino que usted hace muy bonitos cuentos espero que siga asiendo mas cuentos muy encantadores soy Atzeri Garcia Escobedo.
ResponderEliminarHola maestra Rosalba me gusto mucho el cuento de niños olvidados espero y pueda hacer otro cuento como ese los dos cuentos estan muy interezantes y muy bonitos espero y pueda publicar mas cuentos y yo comentarios y la felicito por hacer este tipo de cuentos atte vanessa ruiz
ResponderEliminarHola maestra rosalba sus cuentos son lo masimo ojala agamascuentos a mimegustaronmucho mas el de niños olvidados soy nery jesain olmos jimenez
ResponderEliminarHola maestra Rosalba espero y se encuentre bien,
ResponderEliminarme encantaron los cuentos estan muy bonitos,interesantes y entretenidos.
A mi me gusto mucho el cuento de niños olvidados
y es muy malo que muchas cosas que estan escritas en el cuento ya se esten convirtiendo en realidad.
Muchas gracias por publicar sus cuentos y querer
conpartirlos con todos nosotros, espero que siga publicando mas para que podamos poner mas comentarios.
¡Felicidades por los cuentos tan bonitos!
ATTE:Cynthiia Paola.
Me pareció que son unos cuentos muy interesantes y me encanta que los publique.
ResponderEliminarme gustaron los dos me parecieron entretenidos
ResponderEliminarque los dos cuentos son interesantes en especial mi amigo es un duende
ResponderEliminarHola maestra rosalba son muy bonitos
ResponderEliminarlos cuentos pero tristesn pero
me gustaron
ATTE:RENE