“La meta de la educación es forjar individuos dotados de autonomía intelectual y moral, que respeten, con reciprocidad, la autonomía del prójimo”.
Jean Piaget.
Lo que hoy vivimos es producto de un devenir histórico que nos muestra que la evolución y las acciones del ser humano han sido marcadas por estadios, turbulencias, el azar, creación y destrucción, orden y desorden: una telaraña compleja que enlaza al ser biológico que interacciona con un universo cultural de ideas, de símbolos y creaciones tecnológicas, con un mundo ecosistémico, natural.
La docencia es parte medular de la educación; sin un buen cimiento no tendremos la certeza de estar haciendo bien nuestro papel como profesores, sin embargo la ciencia y el arte juegan un papel importante dentro de ésta pues ambas se ligan para dar buenos resultados dentro y fuera del aula.
El tener objetivos precisos y fijos permite ver hacia dónde voy y no perderme en un contexto vacío y sin rumbo. La ciencia se relaciona con las inquietudes de la vida inmediata, se vuelve así una entidad cercana a nuestra vida diaria y que nos atañe como individuos.
Por ello es de vital importancia estar convencidos de que la mejor manera de aprender y enseñar las ciencias consiste en quitar el gesto severo a estos conocimientos y procurar transmitirlos en forma accesible, pues la ciencia es una manera de ver el mundo y conocer nuestra relación con el cosmos pues los campos en que interviene son incontables.
Es posible mirar a la ciencia como parte de nuestra cultura, integrando todas las áreas del conocimiento, incluso las artes. Para lograrlo, los maestros y los divulgadores de la ciencia desempeñamos un papel fundamental, y ambos tenemos un objetivo común: llevar el conocimiento al resto de la sociedad.
Gracias a la ciencia tenemos información, explicaciones e instrumentos intelectuales para comprender la acción social, resolver problemas y planear la vida, es importante analizar la enseñanza de manera cuantitativa para poder mejorar y lograr los objetivos trazados.
Sin embargo también es necesario tener el aspecto cualitativo en donde se da rienda suelta al desarrollo de capacidades, habilidades, actitudes que favorecen la exploración de la sensibilidad y creatividad.
Fomentando el “arte apreciativo” como lo maneja la lectura los docentes abriremos varias puertas en donde tendremos la oportunidad de renovarnos y reivindicarnos a una mejor enseñanza siendo los privilegiados los alumnos, los cuales a través de la libertad en explorar nuevos caminos, nuevas actividades se abrirán a la curiosidad, autocrítica y confianza en sí mismos.
El arte de enseñar conlleva a transformar y abrirse como seres humanos, dando oportunidad a los pensamientos artísticos y dando sentido a lo que se presenta y cómo se presenta en donde se disfruta y aprende, se recrea y construye.
Por eso es importante no perder de vista que como docentes debemos de enseñar teniendo en cuenta un sin fin de situaciones que involucran habilidades, conocimientos, valores, economía, política, moral, religión, etc. Pues de esto depende la “práctica crítica de nuestro arte” es decir, la realización adecuada de nuestro papel a través del compromiso, profesionalismo y las nuevas formas de ética del ser humano.
esta muy interesante este lo tomare en cuenta para leerlo todo completo me llamo mucho la atencion
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